"Continué viéndola y aún la recuerdo así: soberbia y mendicante, inclinada hacia el brazo que sostenía la valija, no paciente, sino desprovista de la comprensión de la paciencia, con los ojos bajos, generando con su sonrisa el apetito suficiente para seguir viviendo, para contar a cualquiera, con un parpadeo, con un movimiento de la cabeza, que esta desgracia no importaba, que las desgracias sólo servían para marcar fechas, para separar y hacer inteligibles los principios y los finales de las numerosas vidas que atravesamos y existimos".
Juan Carlos Onetti
lunes, 22 de julio de 2019
domingo, 3 de febrero de 2019
lunes, 31 de diciembre de 2018
No soñarás flores
J. R.
Lo vi caer por la ventana del living. Primero pensé en un bolso o un paquete de ropa, pero en el fondo sabía que era un hombre. Por eso no me moví, no quería ser yo el que lo encontrara. Una vez me procesaron por agresión a un oficial. No los coy a culpar; le di con una botella en la cabeza y cuando oí el quiebre, no supe si era el vidrio o el hueso. El caso es que me quedé ahí, esperando, hasta que se oyó un revuelo en la vereda. No recuerdo ningún otro ruido. Si usted me pregunta cómo suena un cuerpo que se estrella contra el suelo, yo le digo: no suena, se deposita como algo blando. Cuando me asomé a la ventana pensé que vería un cerebro aplastado contra la baldosa. Pero no, vi la nuca de los que se inclinaban sobre el hombre. Al rato, cuando llegó la ambulancia y despejaron la gente, lo vi acurrucado en la vereda, sin sangre, la ropa apenas desarreglada. Parecía dormido.
Fernanda Trías
Lo vi caer por la ventana del living. Primero pensé en un bolso o un paquete de ropa, pero en el fondo sabía que era un hombre. Por eso no me moví, no quería ser yo el que lo encontrara. Una vez me procesaron por agresión a un oficial. No los coy a culpar; le di con una botella en la cabeza y cuando oí el quiebre, no supe si era el vidrio o el hueso. El caso es que me quedé ahí, esperando, hasta que se oyó un revuelo en la vereda. No recuerdo ningún otro ruido. Si usted me pregunta cómo suena un cuerpo que se estrella contra el suelo, yo le digo: no suena, se deposita como algo blando. Cuando me asomé a la ventana pensé que vería un cerebro aplastado contra la baldosa. Pero no, vi la nuca de los que se inclinaban sobre el hombre. Al rato, cuando llegó la ambulancia y despejaron la gente, lo vi acurrucado en la vereda, sin sangre, la ropa apenas desarreglada. Parecía dormido.
Fernanda Trías
domingo, 8 de julio de 2018
Diario
09/07/15
Estoy llena de miedos. Ahora mismo hay demasiado miedo dentro de mí. El miedo es un tigre salvaje rugiendo que intento domar con calma.
No sé cómo tengo que vivir. No puedo anclar. No puedo nada. Voy a morirme sin haber hecho algo que valga la pena. Eso sí que es triste.
¿Quién beberá nuestras lágrimas? De nosotros, los que no supimos convertir a la oscuridad en colores. Nadie puede enorgullecerse de mí, ni siquiera yo misma. Es tiempo de morir.
01/08/15
Diario, te tenía escondido en mi cajón. ¿Hay algo más sombrío que éso para este par de hojas amontonadas? Creo que no.
Me entristece no poder escribir, cuestionarme mi existencia y no poder decírselo a nadie. Ser feliz es una mentira. Todo en este mundo se apaga, se desvanece en cualquier abrir y cerrar de ojos. Todas nuestras conquistas quedan derruidas con un estornudo.
A veces pienso que me mantienen viva esas listas imposibles que rondan por la casa. Las cosas que nunca hice... mis sueños.
03/08/15
Toda la muerte entre las piernas. Toda la sangre derramada, yéndose por algún caño para terminar en quién sabe dónde. Todos los sueños de un niño apagándose en una cama, con un desprendimiento del cómo vivir. Pétalos de rosa marchita caen sobre el suelo formando una cuna en la tierra. Acolchonada y pequeña, para que descanse su alma en paz.
04/08/15
Suena un violín de fondo. Mi mano está helada y se mueve con dificultad. Odio que la gente no entienda. Odio entender lo que otros no entienden y no entender lo que otros sí. Algo dentro de mí se adolece.
05/08/15
Secándome el pelo, me acordé que una vez dijiste que amabas bañarte y quedarte horas pasándote el secador por el cuerpo. Hice lo mismo, pensándote.
En cada ómnibus creí que llegarías pero sólo llegaban silencios y calles vacías. El amor viene solo, pensé. No debemos esperarlo nunca.
¿Recordaremos más adelante la vez que bailamos un mediodía entre ropa mojada, recién colgada en la cuerda, allí, en el patio (nuestro patio) de tu casa?
10/08/15
Me siento sola, triste. Estoy llorando. Soy una niña que se perdió de sus padres en pleno 18 de julio o un domingo en un shopping.
Un movimiento en falso puede llevarnos a lo profundo de nuestras maldiciones.
-No puedo con las cosas, tengo miedo
-¿Qué cosas?
-Mi vida
No voy en ninguna dirección. Cioran diría que es lo mejor que puedo hacer.
Ya nadie puede abrigar mi alma.
11/08/15
Deambulo por la casa, por este cubículo sin gracia como una mariposa herida o una mosca envenenada. ¿Moriré así? ¿Moriré en pijama?
13/08/15
Por las calles inhóspitas vencerá
el mal vencerá
no pienso más que en eso
no pienso más que en eso
14/08/15
¿Cómo murió la tía Chola?
¿Cómo murió la Pami?
¿Cómo murió el romero del jardín?
Todo muere.
Estoy llena de miedos. Ahora mismo hay demasiado miedo dentro de mí. El miedo es un tigre salvaje rugiendo que intento domar con calma.
No sé cómo tengo que vivir. No puedo anclar. No puedo nada. Voy a morirme sin haber hecho algo que valga la pena. Eso sí que es triste.
¿Quién beberá nuestras lágrimas? De nosotros, los que no supimos convertir a la oscuridad en colores. Nadie puede enorgullecerse de mí, ni siquiera yo misma. Es tiempo de morir.
01/08/15
Diario, te tenía escondido en mi cajón. ¿Hay algo más sombrío que éso para este par de hojas amontonadas? Creo que no.
Me entristece no poder escribir, cuestionarme mi existencia y no poder decírselo a nadie. Ser feliz es una mentira. Todo en este mundo se apaga, se desvanece en cualquier abrir y cerrar de ojos. Todas nuestras conquistas quedan derruidas con un estornudo.
A veces pienso que me mantienen viva esas listas imposibles que rondan por la casa. Las cosas que nunca hice... mis sueños.
03/08/15
Toda la muerte entre las piernas. Toda la sangre derramada, yéndose por algún caño para terminar en quién sabe dónde. Todos los sueños de un niño apagándose en una cama, con un desprendimiento del cómo vivir. Pétalos de rosa marchita caen sobre el suelo formando una cuna en la tierra. Acolchonada y pequeña, para que descanse su alma en paz.
04/08/15
Suena un violín de fondo. Mi mano está helada y se mueve con dificultad. Odio que la gente no entienda. Odio entender lo que otros no entienden y no entender lo que otros sí. Algo dentro de mí se adolece.
05/08/15
Secándome el pelo, me acordé que una vez dijiste que amabas bañarte y quedarte horas pasándote el secador por el cuerpo. Hice lo mismo, pensándote.
En cada ómnibus creí que llegarías pero sólo llegaban silencios y calles vacías. El amor viene solo, pensé. No debemos esperarlo nunca.
¿Recordaremos más adelante la vez que bailamos un mediodía entre ropa mojada, recién colgada en la cuerda, allí, en el patio (nuestro patio) de tu casa?
10/08/15
Me siento sola, triste. Estoy llorando. Soy una niña que se perdió de sus padres en pleno 18 de julio o un domingo en un shopping.
Un movimiento en falso puede llevarnos a lo profundo de nuestras maldiciones.
-No puedo con las cosas, tengo miedo
-¿Qué cosas?
-Mi vida
No voy en ninguna dirección. Cioran diría que es lo mejor que puedo hacer.
Ya nadie puede abrigar mi alma.
11/08/15
Deambulo por la casa, por este cubículo sin gracia como una mariposa herida o una mosca envenenada. ¿Moriré así? ¿Moriré en pijama?
13/08/15
Por las calles inhóspitas vencerá
el mal vencerá
no pienso más que en eso
no pienso más que en eso
14/08/15
¿Cómo murió la tía Chola?
¿Cómo murió la Pami?
¿Cómo murió el romero del jardín?
Todo muere.
martes, 27 de junio de 2017
Miro fotos.
El tiempo pasó rápido. Hizo estragos y también lo contrario.
Mi verruga creció. Muchísimo. Debo tener cáncer o algo por el estilo.
Aquel pantalón, hoy es short. Me acuerdo que lo prendí fuego, secándolo en una estufa halógena en el 2010. Y aún así, lo usé quemado, por años. Un día me cansé y lo convertí en short. Nunca lo usé.
El pelo lo tengo siempre distinto. Parece que cambié muchas veces.
En esa estoy tan linda. Me enamoro de mí y maldigo el tiempo. Parezco una vieja diciendo que extraño mi cintura de avispa.
¡Mis botas negras pampero! Cómo me dolió tirarlas. Me costó horrible. Aunque estuvieran llenas de agujeros y los días de lluvia lo padeciera, me costó. Aún las extraño.
Qué será de esa cadenita, te dejaba el cuello verde y eso me daba ternura.
En ésta estoy rodeada de hombres, siempre fui media varonera, bien a lo Casciari.
Ahí tengo las tetas chicas, perfectas, no tienen estrías como ahora. Ni leche. Están vacías.
Eso sí, nunca tuve culo. En ninguna foto, ni ahora. Nací sin culo y voy a morir así.
El bronceado del caribe, qué nostalgia. Hoy estoy verde.
Leía un libro de Rimbaud en bombacha. Ahora ni leo ni uso bombacha.
Mirar mis fotos me hace acordar a la película Amour de Haneke, cuando la vieja le dice al viejo: "es bonita la vida, tan larga".
A veces me extraño, horrores.
Ésta fue cuando encontré a un sapo de peluche en el contenedor de basura. Venía borracha, Estaba sucio y lleno de pelos. Nadie lo quería. En una patita decía: "Betto", Al otro día, de resaca, lo lavé y lo cosí. Era hermoso. Ahora vive cerca de una cala en el mediterráneo. Seguramente me lo agradezca de por vida. Betto tendría un buen karma, ahora que lo pienso.
En muchas me estoy riendo. En algunas estoy particularmente feliz. Tengo inocencia en los ojos.
En las de la escuela estoy hinchada. A Silvina la moña le quedaba soñada.
Fui tanto hacia atrás que volví al principio. Volví a hoy. En la de hoy estoy comiéndome el piecito de una bebé, mi hija. Pancita, panza, panzota... bebé. Comiendo piecitos de bebé.
Tetas grandes, kilos de más, cara de cansada.
Es lindo que alguien salga de adentro de vos. Aún no lo entiendo bien. Y se lo pregunto pero no me contesta porque todavía no habla. Pero ya hablará y espero me diga cómo es crecer dentro de mí.
La amo.
Le pusimos Lola porque me trae al sur, al flamenco, a los gitanos. No Dolores, Lola. Lola inspira menos dolor, Y de segundo nombre, Alejandra. Por Alejandra Pizarnik.
Lola Alejandra. No pega ni con moco. Pero qué me importa.
Es bonita la vida, tan larga.
El tiempo pasó rápido. Hizo estragos y también lo contrario.
Mi verruga creció. Muchísimo. Debo tener cáncer o algo por el estilo.
Aquel pantalón, hoy es short. Me acuerdo que lo prendí fuego, secándolo en una estufa halógena en el 2010. Y aún así, lo usé quemado, por años. Un día me cansé y lo convertí en short. Nunca lo usé.
El pelo lo tengo siempre distinto. Parece que cambié muchas veces.
En esa estoy tan linda. Me enamoro de mí y maldigo el tiempo. Parezco una vieja diciendo que extraño mi cintura de avispa.
¡Mis botas negras pampero! Cómo me dolió tirarlas. Me costó horrible. Aunque estuvieran llenas de agujeros y los días de lluvia lo padeciera, me costó. Aún las extraño.
Qué será de esa cadenita, te dejaba el cuello verde y eso me daba ternura.
En ésta estoy rodeada de hombres, siempre fui media varonera, bien a lo Casciari.
Ahí tengo las tetas chicas, perfectas, no tienen estrías como ahora. Ni leche. Están vacías.
Eso sí, nunca tuve culo. En ninguna foto, ni ahora. Nací sin culo y voy a morir así.
El bronceado del caribe, qué nostalgia. Hoy estoy verde.
Leía un libro de Rimbaud en bombacha. Ahora ni leo ni uso bombacha.
Mirar mis fotos me hace acordar a la película Amour de Haneke, cuando la vieja le dice al viejo: "es bonita la vida, tan larga".
A veces me extraño, horrores.
Ésta fue cuando encontré a un sapo de peluche en el contenedor de basura. Venía borracha, Estaba sucio y lleno de pelos. Nadie lo quería. En una patita decía: "Betto", Al otro día, de resaca, lo lavé y lo cosí. Era hermoso. Ahora vive cerca de una cala en el mediterráneo. Seguramente me lo agradezca de por vida. Betto tendría un buen karma, ahora que lo pienso.
En muchas me estoy riendo. En algunas estoy particularmente feliz. Tengo inocencia en los ojos.
En las de la escuela estoy hinchada. A Silvina la moña le quedaba soñada.
Fui tanto hacia atrás que volví al principio. Volví a hoy. En la de hoy estoy comiéndome el piecito de una bebé, mi hija. Pancita, panza, panzota... bebé. Comiendo piecitos de bebé.
Tetas grandes, kilos de más, cara de cansada.
Es lindo que alguien salga de adentro de vos. Aún no lo entiendo bien. Y se lo pregunto pero no me contesta porque todavía no habla. Pero ya hablará y espero me diga cómo es crecer dentro de mí.
La amo.
Le pusimos Lola porque me trae al sur, al flamenco, a los gitanos. No Dolores, Lola. Lola inspira menos dolor, Y de segundo nombre, Alejandra. Por Alejandra Pizarnik.
Lola Alejandra. No pega ni con moco. Pero qué me importa.
Es bonita la vida, tan larga.
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