lunes, 22 de julio de 2019

Los adioses

"Continué viéndola y aún la recuerdo así: soberbia y mendicante, inclinada hacia el brazo que sostenía la valija, no paciente, sino desprovista de la comprensión de la paciencia, con los ojos bajos, generando con su sonrisa el apetito suficiente para seguir viviendo, para contar a cualquiera, con un parpadeo, con un movimiento de la cabeza, que esta desgracia no importaba, que las desgracias sólo servían para marcar fechas, para separar y hacer inteligibles los principios y los finales de las numerosas vidas que atravesamos y existimos". 

Juan Carlos Onetti

jueves, 4 de julio de 2019

Re: Teatro

Soñé que morías de un paro cardíaco. Alguien te encontraba muerto en tu departamento.
Me daban un papel con cosas que habías escrito, días antes de morir. Era un texto imcomprensible, (como esos que me escribías cuando no estabas bien), del que sólo recuerdo la palabra "genes". Pregunté si te habías suicidado, pero no, sólo te habías muerto porque tu corazón dejó de latir.
Y yo pensé que a pesar de odiarte y desearte la muerte tantas veces, era una noticia espantosa. Te imaginé muerto y al mundo ahora sin tu existencia. Sentí mucha tristeza. Y culpa de que hubieses muerto por las veces que yo lo había deseado. Se lo conté a una amiga llorando y me dijo que no habías muerto por eso, que no era mi culpa. Pensé en qué y cómo se lo diría a Lola.
Fue una pesadilla, no un sueño.
Me levanté angustiada, y aunque apenas abrí los ojos supe que no era cierto, seguí con esa sensación el resto del día.

lunes, 31 de diciembre de 2018

No soñarás flores

J. R.

Lo vi caer por la ventana del living. Primero pensé en un bolso o un paquete de ropa, pero en el fondo sabía que era un hombre. Por eso no me moví, no quería ser yo el que lo encontrara. Una vez me procesaron por agresión a un oficial. No los coy a culpar; le di con una botella en la cabeza y cuando oí el quiebre, no supe si era el vidrio o el hueso. El caso es que me quedé ahí, esperando, hasta que se oyó un revuelo en la vereda. No recuerdo ningún otro ruido. Si usted me pregunta cómo suena un cuerpo que se estrella contra el suelo, yo le digo: no suena, se deposita como algo blando. Cuando me asomé a la ventana pensé que vería un cerebro aplastado contra la baldosa. Pero no, vi la nuca de los que se inclinaban sobre el hombre. Al rato, cuando llegó la ambulancia y despejaron la gente, lo vi acurrucado en la vereda, sin sangre, la ropa apenas desarreglada. Parecía dormido.

Fernanda Trías

domingo, 8 de julio de 2018

Diario

09/07/15
Estoy llena de miedos. Ahora mismo hay demasiado miedo dentro de mí. El miedo es un tigre salvaje rugiendo que intento domar con calma.
No sé cómo tengo que vivir. No puedo anclar. No puedo nada. Voy a morirme sin haber hecho algo que valga la pena. Eso sí que es triste.
¿Quién beberá nuestras lágrimas? De nosotros, los que no supimos convertir a la oscuridad en colores. Nadie puede enorgullecerse de mí, ni siquiera yo misma. Es tiempo de morir.

01/08/15
Diario, te tenía escondido en mi cajón. ¿Hay algo más sombrío que éso para este par de hojas amontonadas?  Creo que no.
Me entristece no poder escribir, cuestionarme mi existencia y no poder decírselo a nadie. Ser feliz es una mentira. Todo en este mundo se apaga, se desvanece en cualquier abrir y cerrar de ojos. Todas nuestras conquistas quedan derruidas con un estornudo.
A veces pienso que me mantienen viva esas listas imposibles que rondan por la casa. Las cosas que nunca hice... mis sueños.

03/08/15
Toda la muerte entre las piernas. Toda la sangre derramada, yéndose por algún caño para terminar en quién sabe dónde. Todos los sueños de un niño apagándose en una cama, con un desprendimiento del cómo vivir. Pétalos de rosa marchita caen sobre el suelo formando una cuna en la tierra. Acolchonada y pequeña, para que descanse su alma en paz.

04/08/15
Suena un violín de fondo. Mi mano está helada y se mueve con dificultad. Odio que la gente no entienda. Odio entender lo que otros no entienden y no entender lo que otros sí. Algo dentro de mí se adolece.

05/08/15
Secándome el pelo, me acordé que una vez dijiste que amabas bañarte y quedarte horas pasándote el secador por el cuerpo. Hice lo mismo, pensándote.

En cada ómnibus creí que llegarías pero sólo llegaban silencios y calles vacías. El amor viene solo, pensé. No debemos esperarlo nunca.

¿Recordaremos más adelante la vez que bailamos un mediodía entre ropa mojada, recién colgada en la cuerda, allí, en el patio (nuestro patio) de tu casa?

10/08/15
Me siento sola, triste. Estoy llorando. Soy una niña que se perdió de sus padres en pleno 18 de julio o un domingo en un shopping.
Un movimiento en falso puede llevarnos a lo profundo de nuestras maldiciones.
-No puedo con las cosas, tengo miedo
-¿Qué cosas?
-Mi vida

No voy en ninguna dirección. Cioran diría que es lo mejor que puedo hacer.

Ya nadie puede abrigar mi alma.

11/08/15
Deambulo por la casa, por este cubículo sin gracia como una mariposa herida o una mosca envenenada. ¿Moriré así? ¿Moriré en pijama?

13/08/15
Por las calles inhóspitas vencerá
el mal vencerá
no pienso más que en eso
no pienso más que en eso

14/08/15
¿Cómo murió la tía Chola?
¿Cómo murió la Pami?
¿Cómo murió el romero del jardín?
Todo muere.